Hace tres años encontré
a tres chicas divagando en la universidad, como lo hacía yo en ese entonces;
todas perseguíamos el mismo objetivo y teníamos metas similares, pero nuestras
personalidades eran totalmente diferentes, a pesar de eso decidimos unirnos por
un bien en común.
En el camino se añadió
una más, pero por cosas de la vida regreso al camino de donde vino, (me gustaría
decirle que admiro la labor que hoy desarrolla y que el mayor de los logros es
que sea feliz). Es así que continuamos construyendo nuestro futuro y sin darnos
cuenta construíamos algo más. A lo largo del tiempo nos dimos cuenta que
nuestras diferencias eran abismales y que se notaban más de lo pensábamos,
nuestros gustos iban desde el consumo exagerado de dulces hasta el ensayo
exagerado de danzas; desde el simple hecho de pintarse los ojos hasta el hecho
de pintarse el pelo. Lo importante es que disfrutamos de la compañía de la
otra.
No todo fue color de
rosa, tuvimos deslices, malos entendidos, enfrentamientos, pero a final de
cuentas eso solo fue un episodio más en esta historia.
¿Qué nos espera más allá?,
no lo sé, ¿seguiremos juntas?, no lo sé, ¿se separaran nuestros caminos?, no lo
sé.
Lo único que me atrevo
a decir, es que disfrute cada momento que pasamos, disfrute su compañía,
disfrute sus rabietas y sobre todo disfrute conocerlas.
